martes, 26 de junio de 2012

Dulces sueños

A veces me pregunto cuál es la diferencia entre el bien y el mal. ¿Cuál es el límite que separa el acierto del error? ¿De qué lado de la fina línea que los divide estoy yo? 

Destrozada, herida por la vida misma, busco encontrarme en un espejo que nada refleja. Intento hallar los vestigios que mis actos fueron dejando en el camino, tratando de situarme físicamente en lo correcto o lo equivocado. Pero no hay nada...

Nada más que mierda. El momento en que lo admito, es sin duda alguna el más oscuro y escabroso de mi existencia. A veces es mejor ser nada, antes que encarnar a la mismísima miseria. Sin embargo, hoy no me toca la salida fácil, hoy no puedo fingir y seguir. Hoy me toca enfrentarme a mis fobias, a mis asquerosos defectos que tanto se regodean de su gloriosa magnanimidad. De pronto estoy tan segura del lado de la línea en el cual me ha tocado situarse, que me agarra miedo... Miedo de no lograr salir viva de esta pesadilla que acaba de comenzar.


miércoles, 20 de junio de 2012

Contigo



Y morirme contigo si te matas,
y matarme contigo si te mueres.
Porque el amor cuando no muere mata,
porque amores que matan nunca mueren.



Joaquín Sabina.

martes, 5 de junio de 2012

Todo tiene un final...


... todo termina.

Así dice la canción, así lo he dicho yo, así me lo han repetido hasta el hartazgo. Y a pesar de ello, hay cosas a las que soy incapaz de darle un cierre. Recuerdos se agolpan en mi mente, atormentando mis pensamientos con imágenes que no quiero recordar, que no debería recordar. Pero las recibo, las saboreo con audaz morbosidad, regocijándome en mi propia bronca.

Alguien, en algún lugar muy lejano, llama a mi puerta. Apenas lo oigo, estoy demasiado ocupada compadeciéndome de mí misma como para percatarme de aquella presencia que quiere entrar en mi vida. Insiste, ahora clama por mí a gritos. Me parece escuchar una súplica lejana, pero resulta ser otro recuerdo que acude a mi ser, inundándome de tristeza una vez más. Luego de mucho tiempo se da por vencido. Se hace el silencio y desaparece. Es entonces cuando percibo el eco de sus gemidos, un llamado que me toca el corazón como el fuego de una antorcha ardiente. Comienzo a desearlo. Lo busco y no lo encuentro. Ya no está, ya se ha ido, ya estoy sola otra vez. Sola con mis recuerdos, recuerdos de los que él ahora forma parte. Recuerdos de lo que no fue, pero que pudo haber sido.

Miro al vacío que se cierne a mi alrededor y estallo en llanto. Sola, atormentada por mis recuerdos... Por tu recuerdo.

sábado, 2 de junio de 2012

Divina tentación

Te acercas a pocos centímetros de mi cuerpo y ya no puedo contenerme. Siento mi vida desvanecerse al compás de los latidos de tu corazón. Sé que está mal lo que hacemos, pero por alguna extraña razón no me importa. Te beso, me besas... Y algo más. Siempre es más, más de lo que tengo, más de lo que puedo darte. Lo terreno se nos queda corto, arañamos el cielo con las manos. Pero tan rápido como llega, el fuego se acaba, sumiéndome otra vez en lo equivocada de mi realidad. Me siento culpable y lloro. Intento olvidar y no puedo.

Los días pasan y vuelvo a caer. Me olvido del infierno que me espera al regresar, me basta con tratar de alcanzar una vez más el paraíso. No tengo miedo de cruzar la barrera de lo prohibido, es sólo que olvido cómo me sentiré al regresar. No me aterra el salto... sólo la caída.